Baywaves: El hipnopop que llega desde Vanuatu

Consumen drogas blandas, fabrican pop y lo mezclan con toques psicodélicos, han ganado el Converse Make Noise y sido finalistas del Proyecto Demo, son Baywaves y ha llegado su momento.

Baywaves posando en un desierto con captus

Está claro que es una broma, Baywaves no son de Vanuatu. Pero seguirles el rollo es necesario para mantener esa atmósfera misteriosa con la que nacieron y aún mantienen a pesar de haber ganado el Converse Make Noise y ser finalistas del Proyecto Demo, el concurso de maquetas que celebra el FIB. “Lo del misterio no ha sido nada premeditado, solo queríamos subir las primeras canciones sin ningún otro tipo de información ni fotos para crear un ambiente “virgen” para el oyente, sin prejuicios. Lo de Vanuatu empezó como una coña entre nosotros, no esperábamos que tuviera repercusión alguna. Parece ser que al final estas tonterías son las que provocan curiosidad a los oyentes, e investigan más que si se lo das todo mascado”. Un blog les colocó en Brighton, por el acento…

En las partes instrumentales de canciones tan pop como ‘The Freak Kingdom’ hay reminiscencias de esas ligeras aventuras psicodélicas de grupos en boga como Tame Impala o Diiv por mucho que ellos se lleven las manos a la cabeza cuando se les habla de psicodelia: “A ver, no mintamos, hacemos pop. O sea, psicodelia es lo que hacía Syd Barrett al principio, esto es bastante light. Que tenga una epidermis con phaser y cierto toque trippy en las partes instrumentales es más cuestión de sonido/producción que un acercamiento hacia las canciones o la música en sí”. Ellos prefieren el hipnopop, una etiqueta que resume perfectamente lo que hacen, “canciones de pop bonitas que sumergimos entre capas más hipnóticas”.

Han sacado unas cuantas canciones, algunas de ellas en formato single, de una a otra puede pasar mucho tiempo. Baywaves cuidan lo que hacen, lo miman y se lo dan al público del siglo XXI, ese que consume la cultura con nerviosismo y avidez, “la oferta en Internet es enorme y puede que el oyente sólo te dé una oportunidad así que no la queremos malgastar. Somos bastante detallistas con las canciones y pasa bastante tiempo hasta que consideramos que una idea no puede dar más de sí y la grabamos definitivamente”.

A pesar de estar en uno de sus mejores momentos no se atreven con el largo. “Un LP son palabras mayores y lo concibo como algo que hay que tallar lentamente. Imagina que te dicen: “tienes que eliminar de este disco 20 segundos en cualquier canción”. Si tienes la sensación de que no sabrías que quitar, de que todo aporta sentido, es que ese disco es bueno. Supongo que eso buscamos, y para ello hace falta tiempo y una gran cantidad de canciones que seleccionar y pulir”. Mucho trabajo para unos chicos que a pesar de toda ese colorido que plasman en su sonido evitan las sustancias psicotrópicas para componer “No son en absoluto necesarias para componer, pero sí que disfrutamos del consumo recreativo de drogas blandas. O sea, porro sí, coca no”.

Baywaves escondidos entre captus

En el directo estos chicos de Vanuatu, o Brighton o Cantabria ofrecen un espectáculo musical y también muy visual: “En un concierto tienes el tiempo y la atención del público y nos sentimos más cómodos si vamos metiéndole poco a poco en nuestro sonido con más jams instrumentales, interludios, efectos…” Han tocado con muchas bandas pero hay una que les ha marcado especialmente, y esa ha sido BoogarinsFue como un soplo de aire fresco en cuanto a su actitud y disfrute encima del escenario. Además, su sonido tiene bastantes cosas en común con el nuestro y creo que de esa forma entendíamos mejor lo que queríamos transmitir con nuestra música. Pocas veces se consigue conectar con un grupo a ese nivel y la verdad es que fue un encuentro realmente inspirador”.

El 30 de abril tocan en Madrid, junto a Mujeres y Milk It, “lo que hemos escuchado de Mujeres mola bastante y nos han dicho que tienen un directo de la hostia. También tenemos mucha curiosidad por ver a Milk It”. La escena musical de Madrid debería estar de celebración ese día, una escena maltratada por los impuestos y por la poca variedad de una oferta que Baywave sólo conocen desde hace cinco años, desde que empezó la debacle: “Hay demasiadas bandas que básicamente lo que hacen es o un revival o apología de la simplicidad. O sea, grupos que tocan muy alto, muy sexy, muy sudoroso pero que no hacen más de 3 acordes o que suenan exactamente igual que como lo haría otra banda hace 30 años. Al final no es condenable porque al público le gusta y no queremos ser snobs, pero, joder, un mínimo de compromiso creativo, de decir “voy a hacer algo que sea challenging” para mí y para el oyente y no vivir haciendo la puta fotosíntesis creativa”.