Nayla: Mi música es una muestra de las diferentes culturas que corren en mis venas.
Nayla Tahan Attié es una cantante libanesa que lleva catorce años en España. En su estilo musical se ven las influencias propias de su tierra amén del gusto por la fusión con músicas como el flamenco, el pop o la música electrónica; confirmando, pues, su plena integración en nuestro país a todos los niveles.
Asimismo, es conocida por su participación en la radio y en la televisión. Su voz, independiente y coherente, es un testimonio importantísimo en la actual situación que sacude al mundo árabe, pues en primera persona habla con conocimiento de causa sobre las orillas del Mediterráneo. Y por qué no, es toda una interlocutora de los cristianos árabes, los grandes olvidados de nuestro tiempo.
Nayla es lo que se dice una artista comprometida. Una artista que ha innovado con su dulce, clara, virtuosa y limpia voz sin renunciar a los moldes tradicionales y que va con un claro pensamiento por delante, sin temor a encasillamientos mediocres. Creativa y talentosa, no renuncia a literatura y de hecho parece que sus derroteros van a ir por el proceloso océano de las letras. Su dominio del árabe, el francés, el inglés y el español quiere decir mucho de su amplio bagaje cultural. Su bello rostro fenicio está queriendo decir mucho para el bien de la opinión y el arte.
P.-Nayla, ¿puedes describirnos cómo fueron tus comienzos en el mundo de la música y cómo has ido evolucionando tras tus catorce años viviendo en España?
R.-Mis comienzos fueron difíciles. Empecé a dar conciertos sin disco. Cada vez más, el público me preguntaba por un disco. Lo grabé entre Madrid y
Beirut.
Y entendí que España no esta preparada para las músicas del mundo. Es un género todavía un poco desconocido. Hay mucho trabajo que hacer para llegar a lo que hay en Francia o Alemania.
De todas formas, la música es más difícil ahora que hace unos años.
P.- ¿Cómo definirías tu música?
R.- Mi música es una muestra de las diferentes culturas que corren en mis venas. La libanesa claro. La española porque llevo 14 años viviendo en España. Y algo de la francesa, por los años que pasé en Francia, y por la canción francesa que me gusta mucho. Es muy melódica.
Algunas canciones son una mezcla de español y libanés. Mezcla de ritmos, de instrumentos. Yo diría que la música flamenkita se casa muy bien con la libanesa.
P.-Los estudiosos del flamenco como Ortiz Nuevo están incidiendo en la influencia americana sobre la configuración del flamenco. Los hermanos Hurtado Torres, en su libro La llave de la música flamenca, hablan de varias “corrientes formadoras” para el flamenco, tal y como la música árabe, la música barroca popular y la música hispanoamericana afro-descendiente. Dentro del amplio repertorio que es el flamenco, ¿qué es lo que más te llama la atención?
R.- Lo primero que me llamó la atención cuando llegué a España fue el baile flamenco. Los ritmos, los compases. Los giros musicales. Me recuerdan mucho a la música y los bailes del Líbano.
De hecho, es fácil adaptar una canción flamenca a letras árabes, y una canción árabe a letras españolas.
P.-Aparte de la música, sabemos que tienes muchas más inquietudes. ¿Cuáles son en estos momentos, amén de la música, tus proyectos culturales más inmediatos? ¿Algo para la narrativa, quizá?
R.- Si…. Tengo muchas inquietudes. Mi proyecto inmediato es terminar la narración del libro que estoy escribiendo en idioma francés, cuya historia tiene lugar entre Beirut y Madrid. También, nunca olvido un grupo de niños en un campo de refugiados de Haití en la Republica Dominicana. Les llevo ropa, medicina, juguetes, material escolar. Son niños refugiados, la mayoría no tienen mama o no tienen papa.
Y, tal vez, un nuevo disco. Nunca se sabe.
P.- Crees que España no es el mismo país al que tú llegaste hace catorce años. ¿En qué ha cambiado España?
R.- España ha cambiado mucho. Bueno. España no. España sigue siendo España. Pero la sociedad ha cambiado. Los valores sociales. Los valores humanos.
Los españoles no supieron aprovechar y disfrutar de la libertad en el buen sentido.
Por las prohibiciones del pasado, quisieron mucha libertad. El cambio fue brusco. Y como cualquier cambio brusco, el choque es fuerte, y el daño profundo. Creo que alguna marcha atrás se tendría que hacer para recuperar los jóvenes perdidos, sin rumbo.
P.-Y por último, dinos lo que quieras de la música y lo que no es la música, ante este mundo que parece volverse más loco cada día.
R.- Pero el mundo no se esta volviendo loco. Es el ser humano que se ha vuelto violento, agresivo, y en algunas cosas, loco.
No creo que la naturaleza este hecha para soportar pruebas de armas atómicas en los mares. Tampoco los mares están para ese tipo de pruebas. Nos castigan. La madre naturaleza castiga al hombre por su soberbia y maldad. Esa naturaleza nos dio el agua, el viento, el sol, y en algunos rincones del mundo, riquezas como el petróleo, el gas, el oro, pero el hombre quiere más, y más, a pesar del riesgo que corre la vida de miles de seres humanos. Parece que el ser humano ya no tiene valor. Lo vemos en África, en algunos países de latino-América.
Yo pienso que podemos quitar el hambre del mundo. Claro que si. Pero algunos laboratorios, algunos financieros, se niegan a trabajar para y por ello. Compensa tener países pobres, al lado de países ricos.
Shukran Nayla. Ala maak.
http://www.soynayla.blogspot.com/
También en Facebook y Twitter
