Jay Z, Jack White o Daft Punk declaran la guerra a Spotify con Tidal

Kanye West, Madonna o Jay Z en la presentación de Tidal

Que el modelo de negocio en la industria musical está en una terrible crisis es algo que a estas alturas no tiene demasiado interés para nadie. Tampoco que los artistas estén dando bandazos en busca de una solución milagrosa mientras evitan asumir el cambio del consumo o se conforman con el dinero que ganan durante las giras. Pero esta situación no podía durar eternamente, claro. Y el primero en dar un paso en la buena dirección no podía ser otro que Jay Z, el rapero y (mejor) empresario es uno de los cerebros detrás de Tidal, una plataforma de música streaming que pretende plantar cara a Spotify.

En la presentación de la plataforma en Nueva York, Jay Z convocó las caras más importantes de la industria, a Jack White, a Win Butler y Régine Chassagne de Arcade Fire, Madonna, Beyoncé,  Kanye West, Daft Punk, Chris Martin, Rihanna… Todos muy convencidos de defender lo que significa esta plataforma: mejor sonido (inmejorable, de hecho), con 1411 kbps (kilobits por segundo) que ridiculiza los 320 de Spotify, videoclips de alta definición con los que guiñan el ojo a YouTube y Vimeo y que también tienen audio sin pérdida y contenido editorial dentro de la plataforma con artículos, reportajes y entrevistas sobre los artistas, además de un motor de reconocimiento tipo Shazam para conocer lo que estás escuchando.

Estas son las diferencias que pueden convertir a Tidal en la plataforma de música streaming que domine el mundo. Pero, siempre hay un pero, hay un par de detalles que pueden perjudicarla. El catálogo es de más de 25 millones de canciones pero a pesar de su inmensidad está por debajo de los más de 30 millones de Spotify y luego está el precio, porque no hay posibilidad free. Hay dos opciones de pago:

  • Tidal Premium: 9,99, audio con calidad estándar y videos y contenido editorial.
  • Tidal HiFi: 19,99 audio sin pérdida de Alta Fidelidad y todo lo demás.

Al igual que Spotify, Tidal también tiene la opción de descargar las canciones para poder escucharlas offline.

Imagen de la plataforma Tidal

Y ahora la duda es: ¿Quién estará dispuesto a pagar 20 dólares por la alta fidelidad? Está claro que la plataforma ofrece un valor añadido en cuanto al mimo de su sonido, pero la inmensa mayoría de los usuarios probablemente ni siquiera se planteen esa diferencia. La plataforma va a correr el peligro de ser la elección de un pequeño nicho, el de los sibaritas del sonido, los audiófilos, los tipos que como Jack White cuidan y respetan cada nota que entra o sale de un estudio. Tidal pretende convertir los smartphones en verdaderos equipos de música portátiles, pero no va a ser fácil que el equipo de Jay Z convenza al público masivo. Los vídeos en Alta Definición y el contenido editorial también están dentro de cualquier dispositivo, que Tidal lo concentre en una misma herramienta no parece que sea suficiente.

Más o menos lo mismo está intentado Neil Young con su Pono, un colorido reproductor musical con el que es posible escuchar música en alta definición. Que efectivamente es como los grandes artistas desean que se escuche su trabajo. Pero para ello uno no puede quedarse con la plataforma Tidal o el aparato Pono sin más, si entras en el universo de la alta definición necesitas unos cascos o unos altavoces a la altura, es decir, un equipo en condiciones que te permita disfrutar del sonido.

Pero más allá de pesimistas elucubraciones es una gran noticia que los grandes y más famosos músicos del planeta muevan su trasero para cambiar la industria, para ofrecer algo nuevo y realmente esa alta fidelidad puede marcar la diferencia. Solo se trata de educar el oído.

  • Antonio Jesús Alférez Vélez

    Si no es gratis nunca llegara a ser la plataforma principal de reproducción de música