La crudeza adolescente de Mourn, un fenómeno internacional

Mourn posan sentados en un sofá

Cuando Jazz y Carla salieron del estudio por primera vez todavía no eran mayores de edad. Daba igual. El rock que fabrican estas chicas de El Maresme es tan auténtico que da igual. Mourn ya es un fenómeno a nivel internacional, Capture Tracks -el sello de Brooklyn que también es la casa de Mac DeMarco– llegó a un acuerdo con Sones y publicó en Estados Unidos el álbum debut de la banda. Y claro, sus melodías se han metido en la cabeza de cada uno de los que a lo largo del planeta se han atrevido con este largo homónimo.

Ahora son un cuarteto: Jazz, Carla, Antonio y la jovencísima Leia de 15 años. Es complicado no obsesionarse con la crudeza de sus melodías, el ruido de sus guitarras, la voz de Jazz, sus gritos -que a veces recuerdan a esa desequilibrada tensión que provoca los ejercicios vocales de Jehnny Beth en Savages– y esas letras tan directas que esperemos que no sean un espejismo provocado por la adolescencia y que duren, que duren mucho. Con ‘Your braind is made of candy’ hablan de un cerebro hecho de caramelos, un canibalismo con doble significado, ¿quién no ha querido comerse la cabeza de alguien? O follársela como Eusebio Poncela en ‘Martin (Hache)’.

“Hablamos de cualquier cosa que se nos pasa por la cabeza, no creemos en eso de escribir solamente sobre temas trascendentales o con mensaje. Nos gusta escribir sobre cualquier cosa. Puedes hacer una canción sobre lo que te dé la gana, por ejemplo una sobre lo mucho que te gusta la pizza. Creemos en la música como medio de expresión y si lo que te mueve en ese momento es la pizza, adelante”, nos dice Jazz.  Ella, hija de Ramón Rodríguez de The New Raemon, queda con Carla para improvisar y componer. “Cuando escuchamos algo que nos gusta empezamos a construir sobre ello. La letra sale sola, Carla dice una frase y yo digo otra. Podemos hablar de lo que sea, una de las últimas letras que tenemos habla sobre el hecho de que cuando masticas algo crujiente no oyes nada más”.

Con la misma edad con la que tú te pasabas las horas muertas en clase dibujando monigotes en el libro, Jazz y Carla escuchaban a The Clash, Sunny Day, Real Estate o Los Ramones y componían canciones. Las mismas que pronto engancharán a medio mundo. Ellas son el núcleo de la banda. De sus cabezas salen los sonidos, las letras y gran parte de esa actitud salvaje que luego enseñan en los directos. “Vamos sin miedo. Nuestro disco es sincero, lo grabamos tal y como tocamos, así que vamos muy seguros a la hora de defenderlo. Cada vez vamos teniendo más experiencia y eso nos motiva para ir haciendo cosas distintas en cada concierto”. ‘Mourn’ lo grabaron en dos días, en directo. Ahora les toca irse fuera de España y claro, lo están deseando.

“De momento solo hemos pisado Holanda, está por ver cómo está el panorama en otros países. En Holanda la escena está muy viva, flipamos mucho con la gente, disfrutan mucho con los directos. Es un ambiente muy cálido. Aquí hemos visto de todo pero siempre me quedaré con un comentario que hizo alguien del público cuando tocamos en Madrid: ‘Tranquilos, que estamos en casa’”. Esta es su casa, pero Mourn está a punto de volar del nido y pasearse por Nueva York, Saint-Malo o Londres. Aunque volverán, claro, y entonces ya no serán tan jóvenes, entonces todo el mundo sabrá quién es Mourn.